La WIKI-JAI que se celebró el sábado pasado en L'MONO de Bilbao resultó apoteósica, tuvimos un éxito extraordinario. Saioa Olmo estuvo atenta a todos los detalles lo cual no era tarea fácil dada la diversidad de actividades que tuvieron lugar. Desafortunadamente yo tuve que marcharme al terminar la proyección de mi video porque como sabeís estoy convaleciente de la operación del fémur y me canso fácilmente.
Saioa presentó a María Seco, que, en profundo silencio y con todas las luces apagadas, apareció desnuda como una diosa metafísica y nos deleitó con una generosidad sin límites mostrando a todos sin pudor ni secretos el trabajo que ella realiza dibujando fotos con linternas sobre su propio cuerpo. El silencio era sepulcral y el respeto de la audiencia elevó el espectáculo a cotas muy altas. María Seco eligió la música de Hildegarde von Bingen; todo el conjunto creaba una atmósfera de ensoñación, era como entrar en otra dimensión.
Tras esa maravillosa performance se proyectó mi video: Conversaciones con Thomas Krens, que distendió el ambiente con grandes risas de los presentes.
Y ya no os puedo contar cómo siguió la fiesta pero presumo que fue un éxito rotundo y desde aquí quiero agradecer y felicitar a Saioa por todo su esfuerzo y dedicación sin perder la sonrisa.
Atravesé el Arroyo Blanco en su estrecho cauce Cuando la Aurora recién hendía la maraña de estrellas Y se desembarazaba de las sombras. Y vi
De paso un instante, desde los trillados caminos de los hombres, Innumerables islas, circuidas Con los colores verde y oro de la naturaleza. El cielo tendía el espejo azul de la eternidad Sobre las aguas relucientes. Una a una Las nubes se hacían a la mar. Mis errantes pensamientos Divagaron adonde los monstruos de cota de plata Recorren velozmente sus arroyos nativos. Canté melodías Que crecieron al promediar el día, menguaron con el atardecer Y cesaron al caer la noche. Luego busqué el reflejo de los aleros de las casas, en medio de los campos iluminados por la luna.
“La antigua pintura al óleo, al correr del tiempo, pasa en ocasiones a ser transparente. Cuando esto sucede, es posible, en algunos cuadros, ver los trazos originales: aparecerá un árbol a través del vestido de una mujer, un niño abre paso a un perro, un barco grande ya no se ve en un mar abierto. A esto se le llama PENTIMENTO, porque el pintor se “arrepintió” cambió de idea. Quizás también sería correcto decir que la primitiva concepción, reemplazada por una preferencia posterior, es una manera de ver y luego ver una vez más. Esto es cuanto quiero decir respecto a la gente que aparece en este libro. Ahora la pintura ha envejecido y he querido ver lo que fue para mí una vez y, lo que es para mí ahora.”