martes, febrero 17, 2009

LAS SIETE CALLES DE BILBAO





La oración del ateo

Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consuelo de engaño. No resistes

a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes.
Cuando Tú de mi mente más te alejas,
más recuerdo las plácidas consejas
con que mi ama endulzóme noches tristes.

¡Qué grande eres, mi Dios! Eres tan grande
que no eres sino Idea; es muy angosta
la realidad por mucho que se expande

para abarcarte. Sufro yo a tu costa,
Dios no existente, pues si Tú existieras
existiría yo también de veras.


Miguel de Unamuno

6 comentarios:

Maria Seco dijo...

Si tuviera dinero te los compraba. todos

Blanca Oraa dijo...

Ojalá todo el mundo pensara como tu, el mundo sería una gozada.

Anónimo dijo...

Como se te ocurrio poner a tus cuadros el nombre de las siete calles de Bilbao.

Blanca Oraa dijo...

@ ånónimo:
No olvides que soy una artista.

Anónimo dijo...

Si pero podrias haber puesto las calles de Getxo que es donde tu resides no.

Anónimo dijo...

Veo ese comentario me parece que eres una persona muy engreida artista puede ser pero de andar por casa.O tus cuadros estan en los mejores museos del mundo.Los mediocres se creen algo y los buenos no le dan umportancias a sus dibujos.Menos tonteria,gracias.