lunes, agosto 24, 2009








A las parcas




Dadme un estío mas, oh poderosas
y un otoño, que avive mis canciones,

y así, mi corazón, del dulce juego

saciado, morir gustosamente.



El alma, que en el mundo vuestra ley

divina no gozó, pene en el Orco;

mas si la gracia que ambiciono logra

mi corazón, si vives, poesía,



sé bien venido, mundo de las sombras!

Feliz estoy, así no me acompañen

los sones de mi lira, pues por fin

como los dioses vivo, y mas no anhelo.

Friedrich Hölderlin



1 comentario:

UFO dijo...

Me gusta el poema,
los arroyos y el arrullo.
Arrullame arroyo!
porque el anhelo
me atrapa....
Lo más lindo de este juego
es, que el anhelo no mata!