domingo, octubre 31, 2010

CARTONES AUTOBIOGRAFICOS 6






Cuanto más trabajo en mi aubiografía, más profundizo en la historia de mi vida y descubro facetas escondidas que estaban relegadas al olvido.

Poco a poco voy descubriendo a mi madre, luchando por ser ella misma dentro de un matrimonio machista por excelencia y su cabeza superdotada que le pedía ser útil a la humanidad y se lo permitía a través de obras benéficas de altura, Presidenta del Cáncer, presidenta de honor del hospital de Santurce...

Esa doble vida reconocida por ella hasta la saciedad influyó en mí hasta tal punto que yo preferí no tener doble vida, porque es agotador e intenté ser como soy y se organizó la debacle.
Cuando el que era mi marido a la sazón fué a quejarse a mis padres de que yo estaba loca porque fumaba hachis, mi padre, que me adoraba, decidó llevarme al mejor psiquiatra de Europa, que se suponía era Ajuriaguerra y ni corto ni perezoso alquiló un avioncito y allí fuimos una pequeña comitiva formada por algunos hermanos y sus cónyuges con la intención de tenerme internada una temporada.

Pero yo tenía otros planes, así que cuando me vinieron a buscar aparecí con un boso de Vuitton (como el que lleva la chica de la foto) con lo necesario para pasar un fin de semana.

El día anterior a la expedición me fuí a Alzuza a contarle a Jorge Oteiza lo que me estaba pasando y lo único que me dijo es que escuchase música y que le preguntase a Ajuriaguerra a ver si sabía quién era Lacan.
Jorge me dió muchos ánimos y me aconsejó disfrutar de todo.

El señor Ajuriaguerra no me gustó NADA.
Para empezar interrogó a todos los acompañantes sobre mi, lo cual me resultó vejatorio y cuando llegó mi turno, solo me dijo dos cosas:

Que haga como Henri Michaux, experimentar con drogas, en vez de tomarlas simplemente y lo otro que me dijo es que tenía un problema matrimonial ¡qué listo! Como si eso no lo supiera yo sin necesidad de ir a Suiza y me aconsejó que me tratara Guimón que era su discípulo favorito y ya no sigo porque este capítulo de me vida es de los más ridículos que me ha tocado vivir.
Es más apropiado para un cartoon que para un blog serio que es lo que pretende ser el mío.



música:     Chopin: Impromptu #1 In A Flat, Op. 29

2 comentarios:

Maria Seco López dijo...

Me ha gustado esta nueva manera de plantear la historia de tu vida.
La cuentas con mas objetividad que otras veces.
Ya que somos repeticiones de nosotros mismos, algo tendremos que aprender.
Y que cada vez parezca diferente

BLANCA ORAA MOYUA dijo...

En mi vida había trabajado tan a gusto, me exprso con toda mi fuerza y sin esfuerzo.