sábado, septiembre 20, 2008

MI VIDA CON PREM RAWAT (5ª parte)



Ya que Rosalía de Lecea ha sido y es testigo de las maravillas que la relación con Prem Rawat está haciendo en mi vida, se ha prestado a contar brevemente lo que ella vió en París cuando sucedió mi transformación.

Recuerdo con toda claridad que habíamos quedado para tomar un té en el Place Athenée.
Yo había ido a la peluquería y a comprarme un bolso (en aquellas épocas yo no usaba semejante cosa).
Me había arreglado como una parisina.
Llegué la primera al Place Athenée, me senté, pedí un té y esperé mientras me deleitaba en la belleza de la cuidada y esmerada decoración del entorno.
Aparecieron mis amigos, saludé con una sonrisa, me devolvieron el saludo y siguieron andando.
Les llamé, se volvieron, me miraron perplejos sin saber que pensar, hasta que cayeron en la cuenta de que era yo en persona.
Realmente mi cambio debió ser espectacular.
De hecho cuando volví a Bilbao, toda mi vida cambió también.

5 comentarios:

eva dijo...

ERES UNA MUJER CON UNA FUERZA INCREIBLE PORQUE NO ES FACIL CAMBIAR EN DOS DIAS, PERO QUE IMPORTANTE ES ENCONTRAR A ALGUIEN
QUE CUANDO NOS HABLA NOS LLEGUE
AL CORAZÓN.

Blanca Oraa dijo...

@eva:
Tienes razón; Prem Rawat llega al corazón.
Muchas gracias por comentar.

Anónimo dijo...

¿existe la salvación?

Anónimo dijo...

por favor sigue con el culebrón, quiero saber si dura.

Anónimo dijo...

Si todo esto que haces te sirve para algo...continúa con ello y quizá te lleve a alguna parte.