viernes, diciembre 05, 2008

OTOÑO






DE OTOÑO

Yo sé que hay quienes dicen: ¿por qué no canta ahora
con aquella locura armoniosa de antaño?
Ésos no ven la obra profunda de la hora,
la labor del minuto y el prodigio del año.

Yo, pobre árbol, produje, al amor de la brisa,
cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.
Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa:
¡dejad al huracán mover mi corazón!

Rubén Darío

3 comentarios:

Maria Seco dijo...

se notan tus ojos de pintora


!dejad al huracán mover mi corazón!
No molesten!

Muy "potito"

Anónimo dijo...

Poema a Dario

Ruben Dario
nacio en Metapa
en un potrero
lleno de vacas
unas gordas
y otras flacas
y otras, llenas
de garrapatas.

Blanca Oraa dijo...

esos si que son buenos y bonitos comentarios.