martes, agosto 18, 2009

EN CASA DE RAFAELA







Escuchando la mandolina de un sacerdote budista

El sacerdote budista de Chou tiene una mandolina:
baja del Monte de las Cejas hacia el poniente,
y hace sonar sus cuerdas en mi honor.

Sus vibrantes notas se parecen al alboroto
de un bosquecillo de pinos mecidos por el viento.

Mi corazón se siente purificado
como si lo hubiesen lavado las aguas del río.

La dulce melodía se une a los lejanos tañidos de una campana.

Insensiblemente desciende, en torno, el crepúsculo,
y los montes se esfuman en la bruma ligera.

Li Po


Música: María Callas (Ombra Leggiera)

2 comentarios:

Maria Seco dijo...

Rafaela tiene miles de registros, lo mismo es la humilde mujer de pueblo recogiendo los huevos dispersos y escondidos por las huertas, hasta llegar a ocupar todo el espacio solo con su mirada.
La complejidad hecha mujer.

La has captado muy bien.

Blanca Oraa dijo...

@maría: has dado en la diana, cuando estabas delante de Rafaela Eguía,no podías mirar a otro lado.